Fin del año litúrgico: el fin de los tiempos y el juicio

(29) Lc 17,20 ss.
Cuando los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo vendría el Reino de Dios, él respondió: «El Reino de Dios no viene de manera que se pueda observar. Tampoco se puede decir: “¡Mirad, aquí está!”, o: “¡Allí está!”, porque, mirad, el Reino de Dios está en medio de vosotros».

(30) Lc 13,34ss.
Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los mensajeros que te son enviados. ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, pero no quisisteis! 35 Mirad, vuestra casa os será dejada desierta.

(31) Lc 13,28s.
Allí habrá llanto y crujir de dientes cuando veáis que Abraham, Isaac y Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, pero vosotros quedáis excluidos. Y vendrán del este y del oeste, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

(32) Mt 19,28
En verdad os digo: cuando el mundo sea renovado y el Hijo del hombre se siente en el trono de la gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos y juzgaréis a las doce tribus de Israel.

(33) Mc 14,25
En verdad os digo: No volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que lo beba de nuevo en el Reino de Dios.